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Trabajo en equipo ¿existe el trabajo ideal?

Trabajo en equipo ¿existe el trabajo ideal?

Por Antonio Núñez García y Tais Gil Tienda

El trabajo en equipo es muy apropiado en muchos casos, pero se da menos de lo que se dice. Es dificil de conseguir, es un ideal a alcanzar en determinadas circunstancias por el que se puede luchar, pero no es una panacea para todas las situaciones.

Un equipo es un grupo de personas que se reúnen para desarrollar una tarea, y que debe ser elegido en función de esa tarea. Si la tarea es "salir en una foto", podemos elegir a un número de personas que sean los "más guapos" y los "más famosos". Si la tarea es sacar adelante una empresa, a lo mejor no son los más adecuados.

En abstracto, no hay equipo ideal. Tomar a una serie de personas, todas ellas profesionales excepcionales, y ponerlas a trabajar juntas no garantiza que vaya a ser un equipo excepcional.

Esto es así porque es la manera más eficiente, y porque los primeros espadas, las personas excepcionales, son estrellas brillantes, que deben brillar solas y no dentro de una constelación

Cada empresa tiene unos objetivos a alcanzar, éstos varían de una compañía a otra, incluso dentro de una misma estructura las metas cambian en cada momento. El equipo ideal, para una empresa determinada en un momento determinado, es aquél que sea el más adecuado para alcanzar sus objetivos de la manera más eficiente, dentro del entorno en que se encuentre.

Por ello, de manera general, nos debemos centrar en el mejor director para esa empresa, y a partir de ahí, seleccionar el resto del equipo, que sean buenos profesionales individualmente, pero que además puedan trabajar juntos con orientación común.

Si el principal problema o reto con que se encuentra una empresa es de una determinada función, se debe enfocar toda el equipo directivo a afrontarlo de la mejor manera posible, y para ello, quizá lo más apropiado sea tener un primera espada en ese aspecto particular, y alrededor de él seleccionar personas que puedan trabajar "guiadas" por él, que no necesariamente será el Director General.

Es cada día más frecuente y operativo que dentro de las empresas se constituyan equipos de trabajo para realizar una determinada tarea. Estos equipos suelen ser multidisciplinares y cada uno está liderado por la persona que se considera idónea para resolver un problema concreto. Este líder puede a su vez ser un miembro más de otro equipo de trabajo constituído para llevar adelante otro asunto. Es normal que los equipos duren lo que tarde el problema en resolverse.

Parece que trabajar en equipo se ha puesto de moda. Parece que está mal visto y que no es moderno trabajar de otra manera. Incluso se presume de trabajar en equipo como si ésto fuera una virtud personal y la panacea para resolver todos los problemas.

En nuestra experiencia, no todo lo que se califica como trabajo en equipo lo es en realidad. De hecho, no se da el trabajo en equipo cuando muchas personas trabajan en lo mismo y compiten entre sí; evitan las responsabilidades que deben asumir, pasándose los asuntos de uno a otro; defienden cotos cerrados; cuando se fuerza una homegeneidad en las personas para "adaptarse" al líder.

Hay cosas que se deben hacer a solas, por ejemplo: pensar, decidir, asumir responsabilidad, algunas actividades que exigen una concentración especial, revisión de propias acciones, el liderazgo.

Sin embargo, la complejidad de muchas tareas y asuntos implican que éstos sean inabarcables por una persona sola, y es necesario que se realice por más.

Trabajo en equipo no es ni más ni menos que el trabajo individual que colabora hacia un fin común. Es una actitud de servicio hacia un espíritu de la colmena: un fin supraorganizacional.

Todos los miembros del equipo deciden voluntariamente subordinar parte de su libertad (e intereses particulares) a un objetivo máximo: el de verdad trabajar en equipo. Es decir, el trabajo en equipo se convierte en un fin en sí mismo, porque los miembros del mismo están convencidos de que es la mejor manera de conseguir el fin del proyecto.

Esto se realiza siempre dentro del respeto consciente a la dignidad de las personas y los intereses particulares. El valor añadido, la riqueza viene de la diversidad de lo que cada uno es y aporta.

Todos los papeles en principio tienen el mismo valor. El líder no es el más importante: es simplemente el líder.